jueves, 18 de julio de 2013

Un cálculo renal, nefrolitiasis, litiasis renal o piedra en el riñón es un trozo de material sólido que se forma dentro del riñón a partir de sustancias que están en la orina
Los cálculos renales están compuestos por sales y minerales en la orina que se adhieren entre sí para formar pequeñas “piedritas”. Pueden ser tan pequeños como granos de arena o tan grandes como una nuez


La piedra se puede quedar en el riñón o puede desprenderse e ir bajando a través del tracto urinario. La intensidad de la sintomatología (dolor) está generalmente relacionada con el tamaño del cálculo. En ocasiones se produce su expulsión casi sin sintomatología.




Múltiples factores 

   —Se debe investigar las múltiples causas
  •  —Desequilibrios alimenticios
  •  —Trastornos metabólicos
  •  —Infección
  •  —Anomalías Urológicas
Los cálculos pueden formarse cuando la orina contiene una gran cantidad de ciertas sustancias. Estas sustancias pueden crear pequeños cristales que se convierten en cálculos. Estos cálculos pueden demorar semanas o meses para formarse

clasificación de los Cálculos Renales

 Según su composición química:

Cálculos de calcio:
Es el tipo de piedra más común. El calcio es un mineral que forma parte de nuestra dieta normal. El calcio que no se necesita para los huesos  y los músculos pasa a los riñones.

Cálculos de ácido úrico
Se puede formar cuando hay demasiado ácido en la orina (pH < 5.4), debido a un exceso de ácido úrico en sangre.
Representan entre el 5% y el 10% de los casos de nefrolitiasis, y es más frecuente en varones. 

Cálculos de cistina
Son poco comunes. La cistina es una de las sustancias que forman los músculos, nervios y otras partes del cuerpo. La cistina se puede acumular en la orina hasta formar una piedra.

Cálculos de estruvita
También conocida como triple fosfato, puede formarse después de una infección del sistema urinario o por presencia de cuerpo extraños en este sistema.

Otros cálculos menos frecuentes:
Son de xantinas, iatrogénicos, de silicato (inducido por fármacos como efedrina, o indinavir) y los espurios o falsos.


Síntomas
  • Dolor Hipogástrico y hematurias que aumentan con el movimiento y ceden con el reposo
  • Sangre en su orina.
  • Fiebre y escalofríos.
  • Vómitos .
  • Orina con mal olor o aspecto turbio.
  • Quemazón al orinar
  • Cálculos Renales: Pruebas y Exámenes
  • Examen físico 
  • Radiografía.
  • Pielograma intravenoso: Para este tipo de radiografía, se inyecta una tintura de uso médico en el torrente sanguíneo para lograr contraste visual en la radiografía, permitiéndole al médico ver con claridad el cálculo y evaluar el grado de obstrucción.
  • Tomografía computada (TC): La TC brinda radiografías de alta resolución y puede verificar la ubicación del cálculo y el grado de obstrucción sin necesidad de tintura de contraste intravenosa.
  • Examen Sanguíneo: Ayuda a identificar factores (como altos niveles de calcio, ácido úrico, o la presencia de infección) que pueden causar que se desarrolle un cálculo renal.
  • Recopilación de Orina en 24 Horas: La orina será examinada para detectar acidez y niveles de sustancias, como calcio, ácido úrico, y oxalato, que pueden formar la base de los cálculos renales. Este examen proporciona un análisis más preciso que el que su médico obtendría en una sola muestra de orina.
— Epidemiología
        La frecuencia de nefrolitiasis por sexo es de un 13% para el hombre y 7% para la mujer.


     Incidencia

     Los cálculos renales son muy comunes. Aproximadamente el 5% de las mujeres y        el  10% de        los hombres habrán experimentado un episodio, como mínimo, antes de llegar a los 70                      años de edad. La recurrencia de los cálculos es frecuente y son  comunes en bebés                            prematuros












Estadísticas de Cálculos Renales